El Otoño en Armas
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El Otoño en Armas

Precio : $12.00


A manera de Prólogo

Este es un libro donde la palabra busca al hombre en cada recodo, en cada hueco de la vida cotidiana, desde magias, amores, ternuras y furias. “El hombre es una clave que se repite hasta lo profundo/estos dedos de mi mano no son distintos que la niebla/mis ojos y mi aliento/son tan otoño como aguacero/y no hay floresta más hermosa/que tenerte desnuda aquí dormida” dice Armando de Magdalena en uno de sus poemas en este libro que fue creciendo en un escenario donde cada día la poesía es castigada por vientos inclementes.


Armando es poeta cuando habla, cuando piensa, cuando agita con sus escritos- incluyendo la prosa- las luces de la palabra en vuelo buscando justicia. Habla desde esquinas dormidas, desde aleros imperceptibles, desde escondrijos, como un espía amante de lo humanísimo. “Estamos en el borde tristura!/expuestos y acechados entre el milagro roto y la desolación/entre la bruma y la arena el odio y la ternura/ entre tus huerfanitos y la revolución”. Lo dice y aprieta el cuello del lector una mano de niebla, como lo que vamos sintiendo en la impotencia de cada día. Desde la buena furia sigue: A la mierda con todo, se enfrió la sopa!/el almacén de Dios siempre cierra temprano.../Estamos en el borde carajo!/sitiados en el alma y sin poder llorar”.

¿Qué intenta esta poesía de búsqueda y sed, de rebeliones múltiples, de cierta ansiedad desolada?. Se podría decir que es un desgarro del hombre en busca de sinceramiento ante multitudes vacías. También demanda y bucea en aguas muy profundas en tiempos donde se intenta vanamente desaparecer la palabra y su contenido, la construcción humana que la hizo viva. Deja su voz en carne vida en muchos pasajes de sus versos y también su reclamo para aquellos maestros a los que nunca siguió. ”EL marfil de la torre/ es hueso matado/aquietado destello/de ferocidades extintas/a él se encaraman/ los por siempre prescindibles/y a cada palabra que degüellan/avanzan otro metro hacia la nada”. En libros anteriores lo hemos seguido en la indagación de pasados y presentes, de un universo que trasciende fronteras y preanuncia retornos de los fuegos perdidos. Él es un poeta de nuestra América. Su poesía es el universo de estas magias que nos engendraron y parieron a la intemperie, dejándonos luminosamente desnudos para absorber los rocíos, para incendiar nuestra alma, nuestra ánima, con los fuegos suficientes para armar el poema como un intenso alarido, donde caben amores y ternuras, que son el primer movimiento que nos impulsa hacia el juego infinito y retador de la poesía.

Stella Calloni
poeta, escritora, periodista.