| 31 Marzo 2012

Alta Gracia , Córdoba, Marcha por la memoria.
Hace un tiempo unos compañeros me preguntaron con quién marchábamos el 24 de marzo, les dije con todos. Creyendo que estaba usando la sorna para con ellos volvieron a la carga y me repreguntaron en qué columna, volví a decir "en la que cada cual se sienta más cómodo, donde se sientan identificados con el espacio". Estos compañeros me miraron extrañados, hacía poco que estaban participando en Acercándonos y en un tercer intento de querer entender preguntaron "¿pero no movilizamos nosotros?", les volví a decir que sí, pero que no desde una columna como Movimiento Cultural porque nosotros creemos en un partido único abroquelador de los trabajadores en su camino a la liberación del capital explotador y producir una nueva columna era fragmentar la marcha; no sé si se fueron muy convencidos, luego dejaron de participar, se acercaron al grupo buscando algo más de lo que el espacio les ofrecía pero fue en ese momento donde comenzamos a explicar cuál es nuestro lugar en la marcha del 24, en todas las marchas del 24. Nuestro lugar es el que la síntesis le permita hacer a cada compañero, en la que participamos con las ideas que como espacio productor de contenidos combaten contra otras en cada uno de nosotros.
Creemos en un partido único, en un mundo sin fronteras, en una sociedad de trabajo sin especuladores, donde cada cual pueda encontrar en la libertad de falta de ataduras materiales su camino como ser humano pleno. El 24 de marzo recordamos a muchos de los que en su lucha hacia la concreción de ese sueño fueron muertos por un sistema feroz de aniquilamiento organizado desde el Estado Argentino gestado por militares, empresarios, terratenientes y personas de la cultura. Por eso en cada marcha del 24 de marzo asistimos para recordar, para decir Nunca Más, demostrando que a la idea de ese mundo no la han podido matar, participamos en las columnas con todos los que desde distintas organizaciones creemos que persiguen esa realizable utopía.
Nuestro sueño es una marcha detrás de una sola bandera, la de los trabajadores unidos en un partido que cumpla los sueños del Che, de Ho Chi Minh, de Lenin, de Handal, y no nos quedamos en el sueño, día a día, no nos quedamos en el sueño ni aun cuando cerramos los ojos, porque somos en todo momento cada uno de los que murieron y volverán a nacer en los que hoy y mañana persigan ese ideal, y así hasta que lo logremos, porque lo lograremos sin duda alguna y el mundo será un lugar hermoso para vivir.
Fernando Darío Roperto
Movimiento Cultural Acercándonos












